Conmovedora la foto de portada de la revista National Geographic. La chimpancé que aparece en primer plano se llamaba Dorothy. Falleció de un ataque al corazón. Estuvo confinada en un parque de atracciones de Camerún durante la mayor parte de su vida. Objeto de burlas y abusos, le enseñaron a fumar y beber cerveza. El trato pasó factura y Dorothy acabó con la salud hecha cisco en el centro de acogida de chimpancés de Sanaga-Yong.

Fotografía de Monica Szczupider, National Geographic

Fotografía de Monica Szczupider, National Geographic

Allí se recuperó. Aprendió que no todos los humanos son cafres demenciados. Descubrió que no era un bicho raro, un huérfano perdido entre extraños. Y estrechó relaciones con sus congéneres. Son los que guardan duelo en la foto. Eran su familia adoptiva y la instantánea es de un entierro. La dirección del refugio decidió que los chimpancés pudieran presenciarlo. Creían que les ayudaría a entender que Dorothy se había ido para siempre. Algunos gritan de dolor, otros se muestran agresivos como si maldijeran, pero la mayoría calla, algo insólito en esta especie. Recuerdan a uno de los suyos. Como nosotros.

Fuente: Gabriel Herrero Vía:  rtve.es