El Botón de Profundidad de Campo (BPC), o ese gran desconocido que se encuentra en el cuerpo de la mayoría de las DSRL, muy cerca de donde enroscamos el objetivo, es uno de las herramientas a dominar para controlar nuestra cámara de una forma lo más manual posible.
Botón de Profundidad de Campo en montura Nikon D90

Botón de Profundidad de Campo en montura Nikon D90

Muchos me ven este botón en la cámara como una inutilidad, cosa con la que no estoy nada de acuerdo, ya que descubrir su funcionamiento puede ahorrarnos mucho tiempo y también el número de fotos que nos llevamos a casa para procesar en nuestro ordenador.

Una de las cosas que más nos llama la atención al pulsar este botón, es que al mirar por el visor de nuestra cámara la imagen se oscurece en gran medida, creando el desconcierto en quien lo utiliza. Esto se debe en gran medida a que mientras no pulsamos este botón, la imagen que vemos por el visor es SIEMPRE la más luminosa que ofrece la cámara, es decir, siempre con el diafragma más abierto, pero al pulsarlo, el diafragma se coloca en la posición elegida y por tanto entra menos luz, lo que hace que el visor produzca esa imagen más oscura.

Otra cosa que debemos tener en cuenta es entrenar nuestro ojo para que haga perceptible los cambios al pulsar el botón. Lo mejor para realizar este entrenamiento, es buscar una zona luminosa y ponerse a practicar. Buscamos un motivo, seleccionamos la apertura deseada y pulsamos el Botón de Profundidad de Campo para ver si el enfoque y el desenfoque es el deseado. Para vislumbrar las diferencias basta con, sin soltar el BPC, ir girando el dial de diafragma, bien  cerrando (hacía f/ más elevadas) o bien abriendo el mismo (hacía f/ más pequeños) y observar las pequeñas diferencias que se producen en el visor al realizar esta tarea en cuanto a profundidad de campo. En cuanto a lo de escoger una zona iluminada para practicar, lo digo porque al elegir un f/22 por ejemplo, el visor quedará prácticamente a oscuras y apenas podrás ver si no estás en una zona iluminada.

Una vez escogida la apertura de diafragma (y soltado el BPC claro) sólo hará falta hacer caso al exposímetro de la cámara para escoger la velocidad adecuada (o la personal según creatividad de cada uno) y apretar el disparador.