Muchos de los que empiezan en el mundo de la fotografía (yo incluido) se ven desbordados por la cantidad de ajustes, parámetros y demás técnicas que conllevan utilizar una réflex. Algunos conocen las funciones básicas de las mismas, y entre ellas está el ISO, de la que desafortunadamente algunos creen que únicamente sirve para aumentar o disminuir el “ruido” en una fotografía, o simplemente reconocen que es “la sensibilidad de la película” pero no entienden su influencia en la exposición, siendo esto último uno de las aspectos más importantes a tener en cuenta a la hora de ajustar este parámetro.
Actualmente las cámaras digitales con sensores cada vez más avanzados tecnológicamente, permiten el uso de unos ISO tremendamente elevados sin casi apreciarse efectos de ruido en las imágenes, que es el inconveniente o el aspecto negativo de elevar el parámetro, por lo que entender cómo funciona podría ser importante para poder realizar imágenes con una iluminación algo escasa sin emplear un flash o un trípode.
La imagen que acompaña al artículo fue obtenida con unos valores de ISO500, f/16 y 1/60 con una focal de 10mm. Mi intención era conseguir una buena profundidad de campo y eso unido a la poca cantidad de luz del día, me obligo a que para obtener una velocidad decente debía de subir el ISO a una cantidad considerable de 500.
Voy a intentar explicarte cómo influye el ISO en la Exposición tal y como me lo enseñaron a mí, empleando las mismas palabras pero con algunos matices. Mi maestro “virtual” fue Bryan Peterson, uno de los mejores escritores sobre fotografía que he leído nunca, sobre todo a la hora de explicar y hacer entender sus conocimientos, si no tienes alguno de sus libros, te los recomiendo, además son de los mas económicos del mercado. Empecemos.
Imaginad que tenemos el ISO de nuestra cámara en ISO100 y que ese valor de 100 son 100 paneles solares que se encargan de recoger luz. Cada unos de esos paneles recoge luz para formar una parte de la imagen final que será nuestra fotografía. Yo por otro lado, como soy el que escribe este Blog, tengo un terreno con 200 de estos paneles solares, es decir ISO200.
Ahora vamos a colocar delante del sol nuestro diafragma, imaginemos que los dos usamos el mismo y lo ponemos en un valor de f/8 para que la cantidad de luz que se filtre hasta nuestros paneles solares sea la misma. Ahora que está todo listo, si yo pregunto quién de los dos ha generado antes su imagen, la respuesta es obvia, yo porque soy el que escribe este Blog, y porque tengo el mayor numero de paneles solares y por tanto mi trabajo se hace el doble de rápido que el tuyo. Es decir, que (hablando en los valores de velocidad que te dará tu cámara) si yo he empleado una velocidad de 1/125 tu habrás empleado el doble, aproximadamente 1/250.
Por lo tanto y si hace la prueba veras como con cada aumento de ISO ganaras aproximadamente un punto de velocidad. Si colocas en ISO100 y enfocas un objeto bien iluminado a una apertura pongamos de f/8 nuevamente tu velocidad imaginemos que es de 1/125, si aumentas a ISO200 cambiara a 1/250, ISO400=1/500, es decir aumentando el número de paneles solares, conseguiremos que el trabajo de recogida de luz se haga más rápido cada vez.
¿Cómo nos afecta esto y cómo podemos usarlo a nuestro favor?
Pues sencillo, te explico. Imagina una situación en la que tu cámara tenga seleccionado un ISO100 y una focal de 50mm, lo que te da una idea aproximada que te dice que valores de velocidad por debajo o igual de 1/60 corren un riego enorme de salir trepidadas o movidas (al menos es una regla que sigo yo). Después de haber seleccionado tu diafragma para saber que profundidad de campo quieres, te das cuenta de que tu cámara te indica que para una exposición correcta la velocidad necesaria es de 1/30 lo cual te obliga a usar un trípode o un flash del que no dispones. ¿Qué hacer? Sencillo, si observas tu cámara tiene seleccionado un ISO100 podrás subirlo a ISO400 y ganar dos puntos de velocidad, es decir ahora tu velocidad de exposición será de 1/120, suficiente para tratar de sacar una foto en condiciones.
Imagino que entiendes que los valores que ofrezco son relativos y no reales, pues las condiciones de luz, tu cámara y otros agentes externos hacen de cada situación unos valores diferentes, pero visto como yo lo expongo, sirve perfectamente para que te hagas una idea de lo que quiero decir.
Inconvenientes:
Bueno, claro que los hay, los comentaba al principio, y es que al aumentar el ISO, también aumentamos las posibilidades de que en nuestra imagen aparezca cierto grado de “grano” o “ruido” que podría estropearnos la foto (o por el contrario, si buscamos un toque artístico, mejorarla). Afortunadamente existen en el mercado muchas utilidades que nos ayudaran a reducir el ruido del ISO (incluso nuestra propia cámara en sus ajustes) si este no es excesivo, eso sí, a cambio de una pequeña (depende de cada caso) reducción de definición de la imagen.
En definitiva, la utilización del ISO es un concepto muy básico, pero si somos recién llegados al mundo de la fotografía, nos viene bien tener lo leído presente y recordarlo para saber como actuar en ciertas situaciones.